Tejido, lanaDetalle top Kerstin Krause realizado en lana y bordado realizados a mano
Colección primavera-verano 2017

Hablemos de tejidos. Ellos, más que cualquier otra cosa, deberían ser los protagonistas de la moda. Porque se puede vestir, sí, pero vestir bien es todo un arte. Es la sensación de que todo saldrá bien, de sentirte calentita y confortable, o por el contrario, sentirse divertida, suave y elegante; pero sea como sea, a gusto en tu propia piel. Y eso sólo sucede cuando invertimos en prendas realizadas con mimo y con materiales de calidad: la seda, la lana, el cashmere… tejidos nobles que realzan cualquier prenda y nos hacen disfrutar del hecho de llevarla puesta.

Porque no nos engañemos. Esos diseños donde el tejido es el protagonista son aquellos que mantendremos en nuestro armario durante muchos años, perfectos como el primer día. Las tendencias de hoy, la moda low-cost, las prendas de usar y tirar… eso es consumo, no moda. De esta compra compulsiva ha surgido una tendencia rebelde con la que me siento totalmente identificada: slow fashion. Se pone en jaque a todo aquello que compramos por el mero hecho de renovar nuestro armario cada quince días, se duda de la calidad y la fabricación de las prendas en masa. En realidad, esta corriente del slow fashion es la moda entendida como en el siglo XX, es decir, menos cantidad en favor de la calidad. Es el disfrute de los sentidos, del tacto de la seda en contacto con la piel, de la calidez de la lana de las mejores ovejas. Pero es mucho más.

Es también sentido y responsabilidad con aquello que consumimos. Es la compra sin prisa, conociendo nuestros gustos y disfrutando del placer de la compra. Es tener la cabeza en orden, poniéndote en pie de guerra frente a esos procesos de producción que prescinden de lo artesanal y lo ético, sin prestar atención al medio ambiente ni al pago justo de la mano de obra…

Las prendas y los accesorios realizados a mano, con materiales de calidad, nos aportan un fondo de armario válido para todas las ocasiones. Son siempre nuestra prenda número uno y también nuestro último recurso frente al ‘no sé qué ponerme’. Son diseños que serán tendencia dentro de 20 años y que cuando sean vintage seguirán siendo todo un must. Una elegancia sutil, atemporal reflejada en un cariño y un cuidado únicos nunca vistos hacia otras prendas. Esos diseños tienen el ‘no se qué’ que hace que creamos en el amor a primera vista. Cuando las tenemos ya nunca podremos olvidarlas. Son nuestro verdadero amor. Para siempre.Kerstin Krause, lana, tejidosDos piezas Kerstin Krause realizado en lana